
St Petersburgo, antigua Leningrado
Cuando uno va a Rusia tiene que estar mentalizado de varias cosas. La primera, de la escasez de vuelos directos que hay desde España, e incluso de la inexistencia de ellos como ocurre con San Petersburgo. Eso hace que el viaje tenga que incluir al menos una o dos escalas y que se haga un poco pesadito. Es entonces cuando uno dice, "¿pero es que eso està tan lejos?" y uno se pone a mirar en el mapa y oiga usted, va a ser que sì, que esta mas al norte que Helsinki. Hay que atravesar toda la jodida Europa para llegar hasta aquì, e incluso hay en algunos mapas que St. Petersburgo aparece de milagro.
Collar de rosquillas rusas con el que me recibieron en el aeropuertoEsto de la ubicaciòn nos hace llevar a la segunda de las mentalizaciones previas: el frìo. A ver, es Rusia, y està claro que va a hacer un rasca de la Once del copòn. Pero por mucho que te mentalices, por mucho que metas en la maleta gorro, bufanda, guantes de los chinos y bragas (pal cuello), por mucho que pases los inviernos en soria con la familia o que vayas a esquiar a los pirineos muy a menudo, este frìo es distinto del que fabricamos en España. Aquì el frìo te golpea la cara como un yunque, te hace llorar los ojos y te congela las mejillas. El cuerpo va abrigadito, las piernas aguantan bien con un vaquero y unos buenos zapatos, pero la cara sufre por todos ellos. Es por eso que no pasarà ni un dia mas a partir de mañana sin comprarme uno de esos gorritos sovièticos tan peluditos ellos.
Chupiteles de hielo al lado de mi hostal que muestran la agradable temperaturaPero esto es lo malo, lo ùnico malo podrìamos decir. Yo he venido aquì gracias a una asociaciòn llamada AIESEC, y ellos se han encargado de recibirme en el aeropuerto y darme todas las facilidades, ademas de buscarme dònde quedarme y gente para relacionarme. El lugar donde resido es un hostal juvenil de mochileros, pero de bastante nivel, ya que tengo habitaciòn provada con tele, cocina comùn y muchas comodidades. Ademàs està bastante nuevo.
Llegados a este punto probablemente haya surgido ya una duda. Vale Carlos, te has ido a Rusia, todo bien. Estas es un hostal y todo bien, entiendo...pero, ¿còmo leches das clase a rusos si no hablas ruso? Hay està lo bonito del proyecto. Mi trabajo tiene lugar en una especie de academia para gente de nivel social medio-alto llamada Anespa Estudio. Por el momento, allì dan clase de Inglès, alemàn y francès, y yo voy a empezar proyectos de enseñanza de español para gente que ya tiene unos conocimientos previos. Pero mi principal tarea es dar clase de inglès a gente con nivel intermedio, por lo que las clases se desarrollan integramente en inglès. Si mis alumnos no conocen el significado de alguna palabra, pues a describirla usando otras hasta que la entiendan, nada de traducir por que evidentemente no puedo. Este mètodo funciona, como comprobè el año pasado en Estados Unidos, y ayuda a los alumnos a pensar todo el rato en inglès. Tengo grupos de adultos, de adolescente sy de chavalillos, de todo un poco. Asi que con esas estamos, ademàs de llevar a cabo Speaking Clubs y juegos diversos en inglès. En total, casi 30 horas a las semana que incluye los sàbados, y mucho, mucho trabajo.
Anespa Estudio
Profesor Carlos posando en plan notas para la fotoPero todo esto aùn es el principio, y aùn esta por ver còmo seguirà yendo todo. Aùn asì, he podido sacar algunas conclusiones iniciales de este paìs y en concreto de esta ciudad:
- Hace un frìo de la ostia.
- La comida no es demasiado buena, mucha carne y quesos raros, poco pescado (por lo que he visto en varios supermercados).
- St. Petersburgo es una ciudad con muchisima vida, la gente va por la calle casi a todas horas y hay muchos establecimientos 24 horas.
- Eso que dicen de que todas las rusas son altas, guapas y estàn buenas...es verdad.
- Hay nieve por todos los lados, y mucho hielo que en algunas zonas dificulta el andar, pero mientras que la gente va caminando con paso firme yo parezco una jodida bailarina, lo que es la costumbre.
- En general, es un paìs mas barato que españa, yo ceno por 4 o 5 euros bastante bien en un lugar que està enfrente de mi hostal y es el centro.
- Es cierto, hay rusos que beben de manera desmesurada. Para muestra, Eugeni. Juro que lo dejè ayer por la noche borracho al irme a la cama y esta mañana me lo he vuelto a encontrar asì en la cocina del hostal:
Un saludo a todos.
Panel en el Estudio con informaciòn diversa sobre España, con una mas que discutible elecciòn de temas y fotos.
Ya me contarás la competición de vodka con Eugeni, aunque yo que tú primero me aclimataría unos días al sabor del vodka que sino lo mismo acabas conociendo la sanidad rusa.
ResponderEliminarCiao primo